¿De dónde viene el saludo “De Colores”?


De Colores es una expresión que nos hace recordar la necesidad de ver lo bueno de la vida. Si hay momentos de tinieblas en la vida, por otro lado la esperanza cristiana da colores a lo que vivimos. Así es el caso por ejemplo de la persona que descubre que es amada por alguien que ella quiere también. Para los enamorados, lo cotidiano pierde su sombrío, el sol brilla, la vida es bella, es “la vida de colores”.

De la misma manera, la toma de conciencia de ser amado por Dios de una forma incondicional y tan generosa hace surgir en el fondo de sí un arco iris increíble. Después de este descubrimiento, la vida ya no es igual; se puede ver el mundo de otra manera, se actúa diferentemente y se descubre, en la comunidad cristiana, las múltiples facetas del rostro de Cristo.

En efecto, como el prisma descompone la luz blanca en una gama de colores variados, así, dentro de los que nos rodean, cada persona lleva su color, cada cual refleja un aspecto de Jesucristo.

El saludo “De Colores” evoca la alegría causada por el descubrimiento del amor de Dios y de la presencia de Cristo dentro de nosotros mismos y de los demás.

 

¿Su origen? …un canto

Sin embargo hay que decir lo siguiente: si hemos llegado a utilizar esta expresión, ha sido más bien, por coincidencia, a causa de un canto titulado “De Colores” que era muy popular en el momento del primer Cursillo en la isla de Mallorca (una isla pintoresca del mar Mediterráneo donde la primavera es una verdadera feria de colores).

Este canto, proveniente del folklore mexicano, expresaba la alegría de vivir y cantaba las bellezas de la creación. Ha sido adoptado espontáneamente por los primeros cursillistas como el reflejo de lo que vivían interiormente. Su popularidad se perpetúa de un Cursillo a otro y acaba por imponerse como un canto tema del Movimiento, aunque nunca haya sido reconocido oficialmente como tal.

He aquí la letra de este canto. (Note que la letra va más allá de la versión original, elaborado en la realidad espiritual que da origen a nuestra alegría.)

I
De colores,
de colores se visten los campos en la primavera.
De colores,
de colores son los pajaritos que vienen de afuera.
De colores,
de colores es el arco iris que vemos lucir,
y por eso los grandes amores
de muchos colores me gustan a mí (bis).

II
De colores,
de colores, brillantes y finos se viste la aurora;
de colores, de colores,
son los mil reflejos que el sol atesora.
De colores,
de colores se viste el diamante que vemos lucir,
y por eso los grandes amores
de muchos colores me gustan a mí (bis).

III
Jubilosos, jubilosos,
Vivamos en gracia puesto que se puede.
Saciaremos,
saciaremos la sed ardorosa del Rey que no muere.
Jubilosos,
jubilosos llevemos a Cristo un alma y mil más
difundiendo la luz que ilumina,
la Gracia divina que es grande ideal (bis).

Anuncios

Publicado por

Alberto B

Cursillista desde 2006

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s