Ministerio de Por que ser Católico

Por que ser catolico

Visión general

¿Por qué ser católico? es una experiencia de formación para los adultos en la fe, que compartiéndola y profundizándola les ayuda a vincularla con la vida cotidiana de todos los días.
RENEW

¿Por qué ser católico?

  • Promueve los objetivos de Sentíamos Arder Nuestro Corazón, una propuesta pastoral de los Obispos de los Estados Unidos para la formación de los adultos en la fe.
  • Inscribe y enmarca el itinerario de fe de los adultos en la dinámica de toda la comunidad parroquial, incluyendo, al mismo tiempo, otros procesos pastorales presentes en la parroquia .
  • Se apoya en las Sagradas Escrituras, la Tradición de la Iglesia expresada en elCatecismo de la Iglesia Católica, así como en el Magisterio del Papa y nuestros obispos.
  • Consta de 48 sesiones agrupadas en la serie ¿Por qué ser católico? de cuatro libros (12 sesiones cada uno), siguiendo la estructura básica del Catecismo de la Iglesia Católica: la profesión de la fe, la celebración de los sacramentos, la vida moral y la vida de oración. Cada sesión contiene citas directas y referencias tanto de las Sagradas Escrituras como del Catecismo de la Iglesia Católica, así como del Catecismo Católico de los Estados Unidos para Adultos. Todas las sesiones ofrecen preguntas para la reflexión y para compartir como pequeña comunidad eclesial la fe.

¿Por qué ser católico? es un proceso parroquial ideal para:

  • pequeñas comunidades eclesiales
  • catequistas
  • participantes en el proceso del R.I.C.A.
  • padres cuyos hijos están preparándose para recibir los sacramentos
  • familias que desean fortalecer su fe
Siguiendo la más pura tradición de RENEW International, ofrece soporte, formación, recursos y orientación permanente, capacitación para los animadores de las pequeñas comunidades eclesiales, hojas para boletines parroquiales destinados a la familia. Los materiales para implementar el proceso están disponibles en el Paquete Parroquial de¿Por qué ser católico?
El proceso de ¿Por qué ser católico? es inclusivo, quiere llegar a todos y trabajar con todos en la parroquia. Contiene una amplia gama de elementos que ayudan y animan a la participación de todos los miembros de la parroquia que deseen tanto conocer más o experimentar la riqueza de las verdades de nuestra fe. Todos estos servicios se ofrecen primariamente en inglés y español, y los libros de la serie en portugués y vietnamita.

RENEW

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Notas
Yo como cursillista encuentro a la practica de las reuniones de por que ser católico un complemento ideal al cursillo, realmente lo recomiendo, especialmente si eres católico de costumbres (bautismos, comuniones, matrimonios y misas semanales, o voy para complacer a mi esposa) que acaba de llegar a los Estados Unidos, aquí si no conoces tu fe te vas a convertir a otra, no es como en latinoamericano que no pasa nada ( No se que es peor, la verdad). Y si bien no tengo nada en contra de otras religiones o variaciones del cristianismo yo me pregunto.
Quien en su sano juicio cambiaría  un Ferrari
Ferrari
por un
Honda Civic?
Honda civic
ALBERTO B.
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Decálogo de la Serenidad

serenidad

Solo por hoy…

  • Sólo por hoy trataré de vivir exclusivamente el día, sin querer resolver el problema de mi vida todo de una vez.
  • Sólo por hoy tendré el máximo cuidado de mi aspecto, cortés en mis maneras, no criticaré a nadie y no pretenderé mejorar o disciplinar a nadie sino a mí mismo.
  • Sólo por hoy seré feliz en la certeza de que he sido creado para la felicidad, no sólo en el otro mundo, sino también en este.
  • Sólo por hoy me adaptaré a las circunstancias, sin pretender que todas las circunstancias se adapten a mis deseos.
  • Sólo por hoy dedicaré diez minutos de mi tiempo a una buena lectura, recordando que, como el alimento es necesario para la vida del cuerpo, así la buena lectura es necesaria para la vida del alma.
  • Sólo por hoy haré una buena acción y no lo diré a nadie.
  • Sólo por hoy haré por lo menos una sola cosa que no deseo hacer, y si me sintiera ofendido en mis sentimientos, procuraré que nadie se entere.
  • Sólo por hoy me haré un programa detallado. Quizá no lo cumpliré a cabalidad, pero lo redactaré y me guardaré de dos calamidades: la prisa y la indecisión.
  • Sólo por hoy creeré aunque las circunstancias demuestren lo contrario, que la buena providencia de Dios se ocupa de mí como si nadie más existiera en el mundo.
  • Sólo por hoy no tendré temores. De manera particular no tendré miedo de gozar de lo que es bello y creer en la bondad.

Puedo hacer el bien durante doce horas, lo que me descorazonaría si pensase tener que hacerlo durante toda mi vida.

Salmo para cuando todo va mal (Salmo 140)

Señor, te estoy llamando, ven de prisa,
escucha mi voz cuando te llamo.
Suba mi oración como incienso en tu presencia,
el alzar de mis manos como ofrenda de la tarde.

Coloca, Señor, una guardia en mi boca,
un centinela a la puerta de mis labios;
no dejes inclinarse mi corazón a la maldad,
a cometer crímenes y delitos;
ni que con los hombres malvados
participe en banquetes.

Que el justo me golpee, que el bueno me reprenda,
pero que el ungüento del impío no perfume mi cabeza;
yo seguiré rezando en sus desgracias.

Sus jefes cayeron despeñados,
aunque escucharon mis palabras amables;
como una piedra de molino, rota por tierra,
están esparcidos nuestros huesos a la boca de la tumba.

Señor, mis ojos están vueltos a ti,
en ti me refugio, no me dejes indefenso;
guárdame del lazo que me han tendido,
de la trampa de los malhechores.

Caigan los impíos en sus propias redes,

mientras yo escapo libre.

LAMENTACIÓN EN LAS TRIBULACIONES

Ante tus ojos, Señor, ponemos nuestras culpas, y junto a ellos ponemos los castigos recibidos.

Si pesamos el mal que hemos hecho, es menos lo que padecemos y más lo que merecemos.

Es más grave lo que cometimos, y más leve lo que sufrimos.

Sentimos la pena del pecado, y no quitamos la pertinacia del delito.

En tus castigos se aniquila nuestra debilidad, mas no se muda nuestra iniquidad.

Se inclina el espíritu dolorido, pero no se doblega la cerviz.

Nuestra vida suspira en el penar, pero no se enmienda en el obrar.

Si esperas, no nos corregimos; si castigas, no lo sufrimos.

Mientras dura el castigo, confesamos lo que pecamos; cuando pasa tu visita, olvidamos lo que lloramos.

Si extiendes tu mano, prometemos obrar bien; si suspende el golpe, no pagamos lo prometido.

Si hieres, clamamos para que perdones; si perdonas, de nuevo provocamos para que hieras.

Tienes, Señor, reos confesos; reconocemos que si nos perdonas, es justo que nos castigues.

Concédenos, oh Padre omnipotente, aunque no lo merezcamos, lo que pedimos, pues hiciste de la nada a los que te lo pedimos. Por Cristo Nuestro Señor. Así sea.

San Agustin de Tarso
San Agustin de Tarso

Sacris Solemniis

Sacris Solemniis

Las palabras de apertura del himno para maitines de Corpus Christi y del Oficio Votivo del Santísimo Sacramento, compuesto por Santo Tomás de Aquino. La estrofa rítmica imita las medidas clásicas encontradas en Horacio y en varios himnos del Breviario Romano (v. Sanctorum Meritis); pero cualquier falta de excelencia en cuanto a la prosodia clásica lo compensa con lo interesante e intrincado del esquema rítmico. Esto puede demostrarse al partir la estrofa de cuatro líneas en siete. La sexta estrofa, la cual a veces se utiliza como un himno aparte en la bendición, servirá para ilustrar:

Panis angelicus
Fit panis hominum:
Dat Panis coelicus
Figuris terminum:
O res mirabilis!
Manducat Dominum
Pauper, servus et humilis.

El incisio (es decir, la coincidencia del final de una palabra con el final del pie) es perfecto a través de todas las estrofas. ¿Con qué ritmo debe ser recitado el himno? Los traductores varían mucho en el concepto de un equivalente apropiado en español. Las primeras palabras sugieren por los acentos tónicos:

“Lo! El pan angelical,
Alimenta a los hijos de los hombres:
Las figuras y tipos se han ido para nunca volver.
¡Oh, qué cosa tan maravillosa!
Humildes y pobres son alimentados,
Banquete de su Dios y Rey”.

El bien expresado traductor anglicano, el Rev. Dr. J. M. Neale, utilizo metro yámbico:

“Él ordenó en el vino
nuestra Ofrenda Bendita,
para ser el sacrificio
el cual los sacerdotes deben de traer;
para quienes es apropiado y adecuado
que deben comer de Él,
Y a su vez dar a otros”.

La quinta estrofa es interesante por sí sola, ya que llama la atención al plan del Sacrificio Eucarístico. La traducción del doctor Neale no sigue estrictamente el esquema rítmico, el cual se observa mejor en la traducción dada en “Sursum Corda” (1908, p. 6). Shipley “Annus Sanctus” (Londres, 1874, p. 192) da la traducción de Wallace, cuya primera estrofa ilustra otra forma métrica:

“Canten en esa víspera solemne
cuando como verdaderos corazones creen,
Cristo dio la oveja y el pan pascual
a los elegidos
destinados para el alto mando

Que Dios tenia desde antiguo reservado a los padres.”

Edward Caswall (Lyra Católica, 1849) hizo una traducción condensada:

“Vamos con corazones renovados
a rendir nuestro agradecido homenaje;
y dar la bienvenida a las canciones triunfantes
en este muy bendito día.”

En sus “Himnos y Poemas” (1873) aparece revisado como:

“Dejen que las cosas antiguas pasen,
dejen que todo sea nuevo y reluciente;
Y den la bienvenida con corazones renovados
a esta fiesta de nuevo regocijo.”

La revisión (la cual también incluye el cambio de “noche” a “víspera”, y cambia en la tercera y cuarta líneas de la sexta estrofa) aparece en la “Lira” de 1884, en el “Año Santo de Shipley”, y en la traducción del Marqués de Bute del Breviario Romano; la revisión es interesante ya que ilustra el celo de Caswall en el mejoramiento literal de la traducción. Wagner (“Origine et developpement du chant liturgique”, traducción de Bour, Tournai, 1904, p. 169) habla de la gradual sustitución del ritmo por el metro en los himnos y se refiere al “Sacris solemniis” como ilustrativo de “los dos conceptos de verso… donde el verso antiguo y la disposición rítmica de las sílabas se entrelazan juntas. También la rima fue introducida gradualmente; este mismo himno ofrece ejemplos muy demostrativos de ello. Es un mecanismo de puntuación para el oído.” Birkle (“Canto Vaticano”, traducción de Lemaistre, Nueva York, 1904, p. 103) dice: “Las primeras tres líneas tienen tres acentos cada una—un acento débil sobre las segunda y séptima silabas y el acento principal sobre la décima. La primera mitad de la línea concluye con la sexta silaba, la cual debe hacerse notar en el canto. En el ultimo verso el acento principal debe colocarse sobre la sexta silaba” (Pero en el ejemplo él coloca un acento también sobre la tercera sílaba).
Bibliografía: Consult Pimont, Les hymnes du breviaire romain, II (París, 1884), 177-88, para el texto y un comentario más extenso; Hymnarium Sarisburiense (Londres, 1851), 119 para el texto, lectura variada, y canción muy simple. El texto y melodía oficial se dan en el Gradual Vaticano (Ad processionem Coporis Christi). Cf. also JULIAN, Dict. Of Hymnology (2da. ed., Londres, 1907; HENRY in Sursum Corda (1908), 6, taducción y comentario; DREVES Analecta hymnica, XVI (Leipzig), p. 38 (In dedicatione urbis Granatae), 75 (De Angelo Custode), 103 (De S. Disma), para las imitaciones del himno del siglo XVI . Vea también la bibliografía a Sanctus Meritis.

Fuente: Henry, Hugh. “Sacris Solemniis.” The Catholic Encyclopedia. Vol. 13. New York: Robert Appleton Company, 1912. <http://www.newadvent.org/cathen/13321b.htm>.

Traducido por Lourdes P. Gómez. L H M.

La Seguridad del que Confía en el Señor

Seguridad del que Confía en el Señor

Rey_David
Rey David

El que habita al amparo del Altísimo[a][b]
Morará a la sombra del Omnipotente.
2 Diré yo al Señor: “Refugio mío y fortaleza mía,
Mi Dios, en quien confío.”
3 Porque El te libra del lazo del cazador
Y de la pestilencia mortal.
4 Con Sus plumas te cubre,
Y bajo Sus alas hallas refugio;
Escudo y baluarte es Su fidelidad[c].
5 No temerás el terror de la noche,
Ni la flecha que vuela de día,
6 Ni la pestilencia que anda en tinieblas,
Ni la destrucción que hace estragos en medio del día.
7 Aunque caigan mil a tu lado
Y diez mil a tu diestra,
A ti no se acercará.
8 Con tus ojos mirarás
Y verás la paga de los impíos.
9 Porque has puesto al Señor, que es mi refugio,
Al Altísimo, por tu habitación.
10 No te sucederá ningún mal,
Ni plaga se acercará a tu morada.
11 Pues El dará órdenes a Sus ángeles acerca de ti,
Para que te guarden en todos tus caminos.
12 En sus manos te llevarán,
Para que tu pie no tropiece en piedra.
13 Sobre el león y la cobra pisarás;
Pisotearás al cachorro de león y a la serpiente.
14 “Porque en Mí ha puesto su amor, Yo entonces lo libraré;
Lo exaltaré, porque ha conocido Mi nombre.
15 Me invocará, y le responderé;
Yo estaré con él en la angustia;
Lo rescataré y lo honraré;
16 Lo saciaré de larga vida,
Y le haré ver Mi salvación.”

Salmo 91
Comunidad a La sombra del Omnipotente.
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La oracion en el Silencio

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El silencio está lleno de vida y es una alabanza a Dios. El silencio es la fuente de inspiración, de reflexión y de concientización del ser. Cuando el silencio es absoluto, este pasa por varias facetas en las que contempla, ama, se asombra, admira y escucha en actitud de oración.

El Señor dijo a través del profeta Isaías: “Porque así dice Dios: por la conversión y la calma serás liberado, en el sosiego y la seguridad estará tu fuerza” (Isaías 30, 15)

La oración que se eleva para escuchar a Dios en el silencio es el encuentro entre dos seres que se aman y se contemplan y admiran uno al otro, íntimamente cara a cara. Cuando se ora es más importante escuchar que hablar y pronunciar plegarias. Es necesario concentrarse y permanecer receptivo a lo que Dios nos quiere decir.

Marving Grawryn escribe: después de que nos hayamos dirigido al Padre y solicitado su consejo, debemos darnos un tiempo para inspirarnos, un tiempo para abrir nuestra mente y ser receptivos ante la respuesta del espíritu interior.

Encontramos imposible escuchar mientras hablamos. El profeta Elías hallo a Dios en la quietud. Lea el relato bíblico de 1 Reyes 19.

“El profeta Elías estaba escapando de sus enemigos, cuando oro a Dios para pedirle que lo rescatara. Sal y ponte de pie ante mí en la cima de la montaña, le dijo el Señor.

Luego el Señor pasó por allí y envió un viento impetuoso que separo las colinas de las rocas, pero el Señor no se encontraba en el viento. El viento dejo de soplar y entonces hubo un terremoto, pero el Señor no se encontraba en él. Luego del terremoto hubo un incendio pero tampoco estaba Dios en él. Después se escucho el suave susurro de una voz.

Cuando Elías lo escucho, se cubrió la cara con su manto porque comprendió que se encontraba en la presencia del Señor”

“El silencio es donde puedes escuchar la voz del Señor realmente” escribe Norman V Peale. Es una voz sosegada, una voz pequeña que no puedes escuchar en medio de la confusión. Sin duda no la puedes escuchar cuando tu mente está llena de ansiedad. No puedes percibir cual es su voluntad en medio del ruido.

Debes dejarte llevar por el silencio relajante y sereno de Dios todopoderoso, de modo que el pueda susúrrate y tú puedas escuchar y saber lo que te dice…y permite sacar de tu subconsciente los pensamientos que El desea que tu medites y la ideas que El desea que tu tengas.

Resulta sensato dedicar al menos cinco minutos de silencio todos los días para escuchar la voz de Dios. Crea un silencio constructivo. Dios no puede ser escuchado en el ruidoso mundo de hoy. Estar a solas con Dios en medio de un silencio colmado de oración es necesario para alcanzar la plenitud física y mental.

Bienvenido sea el silencio en procura de prestar atención interior.
Bienvenido sea el silencio que se logra al callar los pensamientos negativos.

Notas

Origen del articulo Click

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